Bachelet, la señora de la ONU: Balance al cumplir dos años de gestión


por:  Viviana Candia

La ex Presidenta chilena ya acumula 10 vueltas al mundo en sus viajes como secretaria general adjunta de la ONU Mujeres, llevando su mensaje sobre igualdad de derechos y empoderamiento político y económico del género femenino. La reducción de la ayuda de los principales aportantes amenaza el plan de acción: Abrir oficinas en 21 nuevos países. Expertos internacionales destacan el aporte de la chilena en hacer visible esta temática a nivel mundial, y recalcan que le ha permitido a ella obtener “una perspectiva más amplia, le hace ver las complejidades que normalmente en nuestro mundo específico no tomamos en cuenta”.

Sólo en misiones oficiales, la secretaria general adjunta fundacional de la ONU Mujeres  ha recorrido el equivalente a 10 veces la vuelta al mundo desde el 14 de septiembre de 2010, fecha en que Michelle Bachelet tuvo su estreno en la diplomacia internacional, marcando poco más de 400 mil kilómetros en su pasaporte. En lo que va de este año ha estado varias veces en Oceanía, Asia, Europa, Africa y países de centro y sur de América. Muchos de los cuales también visitó cuando era Presidenta de Chile.

Un ritmo que no se detiene: Para el resto de 2012 ya agendó viajes a Perú (a mediados de octubre) en donde coincidirá con Hillary Clinton en la Semana de la Inclusión Social. Luego vendrán visitas a India, Japón y un país africano.

Cumplidos dos años de la ex Presidenta en su nueva casa en Nueva York, «La Segunda Sábado» quiso conocer de boca de expertos internacionales cómo se evalúa el desempeño de esta chilena (la que tiene el cargo más alto a nivel mundial), llevando por el mundo su mensaje sobre la igualdad de derechos de la mujer y su empoderamiento en materia política y económica.

Tras la ajetreada semana en el marco de la 67ª Asamblea General de Naciones Unidas, Michelle Bachelet apenas se dará un respiro para celebrar hoy sus 61 años de vida.

Y si en Chile goza de un alto porcentaje de aprobación, en la esfera internacional también genera una empatía que le facilita su trabajo. Basta recordar los comentarios del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, al anunciar su designación (“estoy encantado con el liderazgo global, la estatura internacional y la experiencia que aportará”).

Pero ese apoyo en el discurso no la ha blindado de enfrentar apreturas económicas en su proyecto, pues la crisis mundial redujo los aportes de los países, afectando con ello su estrategia de desplegar una red de oficinas de ONU Mujer a nivel global.

Tiene 413 funcionarios en el mundo

Desde el 405 de la calle 42 Este de Nueva York, la sede de ONU Mujeres, Michelle Bachelet heredó el trabajo hecho desde 1945 en materia de mujeres, fusionando diversas entidades que trabajaban separadamente el tema. Y su tarea no es menor, como la resumió la Junta Ejecutiva de ONU Mujeres (compuesta por 41 países) en su última reunión: Ser “un símbolo de esperanza para la causa de la mujer”. Y con ese norte, este año los énfasis de trabajo para el organismo fueron establecidos en el incentivo de la participación política de las mujeres y su empoderamiento económico.

Posee un equipo que no supera los 413 funcionarios en todo el mundo (de los cuales sólo 45 -incluida ella y sus subsecretarios- son de planta fija), y con el que apunta a “descentralizar el organismo” y llevarlo a un trabajo en terreno. De ahí su apuro para abrir lo antes posible nuevas sedes en 21 países, elevando a 55 el número de oficinas con que contaría la agencia, según lo proyectado en el plan estratégico 2011-2013.

La plata no alcanza

Pero la tarea ha tenido un lastre desde el principio: aunque el discurso general es apoyar al nuevo organismo internacional, en lo económico dicho aporte se diluye o se posterga lo más posible.

Partió con un presupuesto anual de US$ 500 millones, lo que representa el doble de los recursos combinados de los cuatro organismos que la componen (la Unifem, DAW, Instraw y Osagi) pero su plan trianual se ajustó a US$1.200 millones. La idea era que las contribuciones anuales aumentaran hasta US$ 300 millones en 2011, US$ 400 millones en 2012 y US$ 500 millones en 2013.

Parte de esos dineros proviene de las contribuciones financieras voluntarias de fundaciones, empresas, organizaciones e individuos, pero principalmente de gobiernos.

Como la crisis mundial generó problemas económicos a muchos de los principales donantes de ONU Mujeres, éstos terminaron por trasladar parte de esas apreturas a la nueva agencia al modificar sus promesas de financiamiento originales.

En 2011, por ejemplo, los compromisos sumaban US$ 129,7 millones, pero la recolección efectiva sumó US$ 124 millones. US$ 5,6 millones menos que lo ofrecido inicialmente.

Este año, hasta el 30 de junio la proyección era recibir US$ 138,5 millones. Sin embargo, en el último reporte publicado por la agencia de mujeres (con fecha 8 de agosto), ésta es menor a los US$ 122 millones, de los cuales están ya consignados en las arcas de la ONU Mujeres poco más de la mitad (US$ 67,3 millones). El aporte de Chile -que ya fue entregado- fue de US$ 30 mil.

Los principales donantes -como España, Noruega, Suiza y Estados Unidos- aún no erogan sus fondos.España, que lideró hasta el año pasado las nóminas de aportantes con US$ 26,6 millones, en junio rebajó su ayuda a menos de la mitad, comprometiéndose con US$ 12,4 millones. Rebaja que también aplicó en sus aportes a otras agencias del sistema de Naciones Unidas . Hasta el cierre de nuestra edición, eso sí, aún no giraba a la agencia de mujeres ni un centavo.

España le pide buscar aportes privados

Con crisis económica y cambio de gobierno, el número dos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ibérico, Juan Manuel Moreno, explica a «La Segunda Sábado» que “España apoya con firmeza el trabajo de ONU-Mujeres. La idea del gobierno de Mariano Rajoy es continuar este apoyo desde la primera línea, aunque sin perder de vista el complejo contexto económico que actualmente atraviesa la zona euro, y particularmente España”.

“Como quiera que las turbulencias financieras han llevado a la Unión Europea y a los estados que la integran a contraer su volumen de gasto, propuse en mi reunión con la señora Bachelet -recordando un reciente encuentro con la chilena- que ONU Mujeres estuviera atenta a la captación de fondos por otras vías, por ejemplo, las del sector privado , pues es prioridad que se mantenga su actividad con todo el vigor posible”, acota.

Moreno añade que “el Gobierno de España respalda con firmeza el cometido fundacional de ONU Mujeres, que persigue la igualdad real de las mujeres en todos los campos, desde el liderazgo político a la jerarquía empresarial” y dentro de ello “me gustaría destacar la iniciativa de descentralización emprendida por ONU Mujeres, con la creación de cinco grandes centros regionales”.

No todo es adverso, eso sí. Hace un mes y en el marco de la cumbre anual de líderes del Foro de las Islas del Pacífico, realizado en las Islas Cook, la Primera Ministra australiana anunció a Bachelet que financiarán US$ 320 millones para un nuevo programa de 10 años que permita impulsar el papel de las mujeres en la región.

Avances con estructura mínima

La presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres de Argentina, Mariana Gras Buscetto , comparte la idea de que “los ajustes económicos y financieros de los principales países donantes pueden poner en riesgo las metas planteadas por el organismo. Creemos que si esta política económica continúa sostenidamente, tendrá un impacto negativo en las agendas de los países en relación con los avances logrados hasta el momento en cuestiones de género”.

Es que a juicio de esta representante del gobierno argentino, “ONU Mujeres ha logrado, con relativamente pocos recursos y una estructura mínima, importantes resultados e impacto a nivel local articulando actores gubernamentales, de la sociedad civil y el ámbito académico mediante modelos de intervención con amplia capacidad de réplica”.

-¿Y qué juicio tiene de la gestión de Bachelet?

-Es un símbolo para la región, líder en materia de representación política de las mujeres en el mundo. Junto a Cristina Fernández de Kirchner en Argentina y Dilma Rousseff en Brasil, están dando verdaderas batallas por la igualdad y la inclusión. Su liderazgo y firmeza en la toma de decisiones para implementar políticas públicas que mejoraran la calidad de vida de los y las ciudadanas de su país, y su compromiso con la temática de género, dan cuenta que su designación frente a ONU Mujeres no fue casual.

“Cualquier cambio cultural requiere tiempo”

En septiembre del año pasadoBeatriz Manz escribió un largo artículo sobre Bachelet en “Foreign Affairs Latinoamerica” . Esta chilena y profesora del Departamento de Estudios Etnicos de la Universidad de California, en Berkeley, no sólo destacó que la pediatra “fue la primera mujer elegida Presidenta de Chile sino que además fue la primera mujer en América en ganar tal puesto sin estar vinculada a un marido”.

Tras el rodaje de ONU Mujeres, «La Segunda Sábado» preguntó a Manz cómo evaluaba la tarea de la chilena:“Cualquier cambio cultural, especialmente con respecto a las mujeres, requiere de mucho tiempo y es muy difícil. Pero Michelle Bachelet ha sido una de las mejores personas para liderar este impulso que el mundo ha consensuado hacer con respecto a las mujeres y ella ha podido poner el tema a un alto nivel en el discurso mundial”, responde.

A su juicio, “sin duda ONU Mujeres es quien más ha ganado con la experiencia, energía, vitalidad y reputación de Michelle BacheletHay que tener harto coraje para ponerse a trabajar en la ONU y en una nueva unidad recién creada. No cualquier mujer podría haber logrado lo que ha conseguido Bachelet”.

-¿Y qué gana Bachelet?

-Este cargo le ha dado contactos y relaciones muy significativas a nivel mundial. Debido a la demanda y las infinitas invitaciones que recibe de todas partes del mundo, me imagino que ella ha aprendido mucho, que le está permitiendo una perspectiva más amplia, le hace ver las complejidades que normalmente en nuestro mundo específico no tomamos en cuenta.

Y finaliza: “No hay un rinconcito del mundo donde no ha ido y con su llegada y su alto perfil la cobertura local es enorme”.

Cómo la ve la prensa

Justamente este último punto -la seducción que ejerce su estilo junto a su historia personal y política- le ha significado no sólo ser objeto de elogiosos artículos de prensa, sino que recibir reconocimientos en forma habitual.

Dos años consecutivos (2011-2012) considerada entre las 100 personas más influyentes del mundo según la revista “Time“; una de las 150 mujeres más valientes e influyentes del mundo en la selección “Mujeres que sacuden el mundo” de Newsweek; una “efectiva defensora para las mujeres del mundo”, según un análisis publicado en el portal de noticias estadounidense The Huffington Post.

Sintomático es el resultado de su primera visita a Argentina como cabeza de ONU Mujeres, en mayo pasado.David Smith, director del Centro de Información de ONU para Argentina y Uruguay, escribió su experiencia del encuentro en una columna publicada en La Nación: “Compartir con Bachelet es como escuchar el tambor del desafío y el cambio. (…) se advierte inmediatamente un estilo de liderazgo diferente en el sistema de la ONU. El vocabulario específico que emplea es más el de un líder habituado a dirigir “, relata. Asimismo, resaltó que les planteó que “todo puede verse muy bien en el papel, pero queremos resultados (…) lo que cuenta es el impacto”.

“Esto probará si es apta y si le importan los temas de las mujeres”

Una de las pocas escépticas del trabajo de ONU Mujeres y de Bachelet es la mexicana Ana Lau Jaiven, doctorada en Historia y diplomada en Estudios de la Mujer.

“Considero que ONU Mujeres puede ser una buena experiencia para alcanzar la igualdad de las mujeres. No obstante, no estoy muy segura de que la fusión de las cuatro instancias en una sola logre el impacto buscado”, señala desde México, en donde trabaja como profesora investigadora en el Departamento de Política y Cultura de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Plantea que Bachelet “como Presidenta de Chile hizo un buen trabajo, lo que hace que en este puesto haga lo mismo. La lucha en contra de la violencia que se ejerce hacia las mujeres es una asignatura pendiente en todo el mundo, lo mismo sucede con el cambio de hábitos y la cultura de género”.

A juicio de Ana Lau, es inevitable que las dificultades económicas tengan efectos: “La crisis económica y la falta de recursos afectarán el desempeño de este organismo ya que se puede argumentar que las cuestiones de las mujeres no son prioritarias. Eso dificultará la tarea y llevará a que Bachelet luche porque se le asigne más dinero. En esto probará si es apta y si le importan los temas y problemas de las mujeres”.

“Podemos tener todo el dinero del mundo, oficinas en todos los países y sin embargo el clic, el cambio, tardará décadas en llegar”

Michelle Bachelet

Su autoevaluación para «La Segunda Sábado»: “El logro más importante es político”

Reuniones con altos dignatarios internacionales, mandatarios y organizaciones de mujeres copan la agenda que Michelle Bachelet despliega como secretaria general adjunta y directora ejecutiva de ONU Mujeres.

Tanto en su oficina de Nueva York como en las giras a terreno aprovecha de reunirse no sólo con las principales autoridades locales, sino también con medios de comunicación, académicos y grupos de mujeres, comunes y corrientes.

Desde que asumió en Naciones Unidas evita hablar de política contingente chilena y menos del tema de su eventual candidatura, porque dice estar abocada ciento por ciento a la conducción de la nueva agencia.

Tema del que sí accede a responder un cuestionario a «La Segunda Sábado», especialmente para hacer la evaluación de lo que ha sido su trabajo desde que fue nombrada hace dos años.

El mayor desafío: generar un cambio cultural

Respecto a los obstáculos con los que se ha topado en el camino que está abriendo con su organización, Michelle Bachelet sostiene que “el mayor desafío ha sido -y seguirá siendo- generar un cambio cultural de la envergadura de la tarea que tiene ONU Mujeres: lograr la igualdad de derechos entre hombres y mujeres”.

Y aclara que no tiene que ver necesariamente con el tema financiero: “Podemos tener todo el dinero del mundo, oficinas en todos los países y sin embargo el clic , el cambio, tardará décadas en llegar. No hay un solo país que pueda decir cumplimos 100% y en nuestro territorio, hombres y mujeres, son iguales en derechos y oportunidades, libre de violencia y discriminación. Porque las leyes y las políticas, si bien son importantes, no son suficientes si no se avanza en los cambios culturales que lo hagan posible”, plantea Bachelet.

La agenda de los derechos de la mujer es más visible

-¿Cuál es su mayor logro hasta ahora?

-Esta es una pregunta difícil de responder, por lo mismo que le decía: los cambios culturales toman un tiempo largo. Sin embargo, me parece que el logro más importante es un logro político: Haber conseguido instalar en discusiones de alto nivel, en foros alrededor del mundo, la agenda de los derechos de la mujer con mayor visibilidad.

Para Bachelet una forma de abrir estos espacios es aunar esfuerzos: “Más voluntades políticas comprometidas con las mujeres alrededor del mundo permitirán ver resultados a mediano plazo. Estoy segura de que vamos a tener más mujeres participando en política y en otros cargos de liderazgo; que aumentarán las mujeres que participarán activamente en los procesos de paz en países en conflicto y en aquellos que están viviendo transiciones políticas; que existirán más y mejores servicios y programas de prevención a la violencia; que habrá más mujeres con acceso a la justicia y a programas de crédito, formación y capacitación; prácticamente en todas las regiones del mundo veremos más programas y presupuestos realizados por los gobiernos con perspectiva de genero”.

“Lo dijo la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en la Asamblea General de Naciones Unidas el año pasado: este será el siglo de las mujeres. Y estoy convencida de que ONU Mujeres habrá puesto un granito de arena en este siglo que comienza por avanzar más rápido en esa dirección”, concluye.

Ministra Schmidt: “Cada vez que he necesitado su apoyo la he llamado”

En estos casi dos años, ninguna institución chilena ha logrado apoyo económico de ONU Mujeres.

“En términos de financiamiento, no contamos, dado que esos recursos se destinan a países más atrasados en el tema de integración de mujeres que el caso chileno”, explica la ministra del Sernam, Carolina Schmidt, quien también evalúa positivamente el rol del organismo internacional.

Sí hemos podido contratar algunas asesorías particulares con el apoyo de ONU Mujeres para el desarrollo de ciertas temáticas que son de interés del país, para ver cómo debemos ir avanzando”, explica.

A su juicio, con su actual estatus la ONU Mujeres “tiene otro nivel de apoyo, de autonomía y autoridad para poder ejecutar en los distintos países programas de integración, participación y de eliminación de discriminación por género. En el caso específico de Chile, tenemos una muy buena relación con ONU Mujeres; además, es un tremendo orgullo que sea precisamente una chilena quien presida este organismo”.

-¿Es un plus que Michelle Bachelet encabece este organismo?

-Sin duda que sí. Tenemos una relación bastante más fácil y más fluida. Yo cada vez que he necesitado su apoyo la he llamado. El trabajo que realiza es el de formar una institución nueva y eso requiere de un tiempo para estar operando en un ciento por ciento, pero creo que lo ha hecho estupendamente bien en el cargo.

Proyectos semifinalistas

En “barbecho”, como semifinalistas para el fondo para Igualdad de Género -que se definirá en noviembre- hay tres proyectos chilenos que buscan el financiamiento para trabajar en materia de empoderamiento político de las mujeres.

Uno presentado por la Fundación Fondo de Mujeres del Sur, una entidad que trabaja en Argentina, Paraguay y Uruguay y que se presentó en alianza con la ONG chilena Fondo Alquimia (que preside la historiadora Emma de Ramón).

El segundo corresponde a una entidad que pretende desarrollar un proyecto en la misma línea pero en República Dominicana, Colombia, El Salvador y Chile: se trata de la Fundación Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, cuya sede principal está en Santiago.

Por último, está el proyecto presentado por ComunidadMujer, organización que desde hace 10 años impulsa la inserción femenina en el mundo laboral y político.

De hecho, a fines de abril se realizó el II Programa de Liderazgo Político Femenino que contó con el patrocinio de ONU Mujeres, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Departamento de Asuntos Políticos OEA, entre otros.

Pero, ¿qué significa para estos organismos la creación de ONU Mujeres? Alejandra Sepúlveda, directora de ComunidadMujer responde: “La puesta en marcha de ONU Mujeres significó un salto cualitativo de parte de Naciones Unidas para avanzar en la promoción de los derechos de las mujeres y acelerar la igualdad de género en todo el mundo”.

“Con la creación de ONU Mujeres, que es una entidad con mayor jerarquía, se ha hecho manifiesta la voluntad de evidenciar que aún en el planeta las mujeres son discriminadas y que se requiere avanzar en una agenda pro igualdad”, agrega.

Y añade: “Para ComunidadMujer, la existencia de ONU Mujeres valida nuestro trabajo. Por un lado, porque reafirma nuestra agenda que es similar a las prioridades de este organismo y, por otra, porque empodera la capacidad institucional en el sentido de que Chile como Estado miembro de Naciones Unidas está comprometido y debe apoyar las iniciativas rectoras de este organismo supranacional”.

Los logros del organismo que busca “empoderar” a las mujeres

Además del presupuesto básico, ONU Mujeres maneja dos fondos: uno destinado a la igualdad de género y otro para combatir la violencia contra las mujeres.

En su cuenta ante la Asamblea General de Naciones Unidas de mediados de año, Michelle Bachelet destacó algunos logros de su gestión, como, por ejemplo, la capacitación y apoyo que se brindó a candidatas a cargos de elección popular en 23 países. En 18 de ellos se elevó el número de mujeres en instituciones de representación local o nacional y en cuatro, la representación de mujeres alcanzó el 30%.

El balance mexicano: aumento de parlamentarias

En México, desde 2010, se realiza un proyecto trianual -financiado por ONU Mujeres- destinado a fortalecer la participación política y económica de las mujeres, más conocido como Iniciativa SUMA, Democracia es Igualdad.

Coordinado por cinco asociaciones civiles (entre ellas Equidad de Género y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir) el programa también pudo sustentarse con la ayuda de Instituto Nacional de las Mujeres (el ente gubernamental que además complementó el financiamiento)

La meta era incentivar a mil 500 mujeres para participar políticamente en doce estados: Michoacán, Jalisco, Sonora, San Luis Potosí, Nuevo León, Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Chihuahua, Puebla, Distrito Federal y Estado de México.

Rodrigo Valdivia -director de Evaluación de Inmujeres- señaló a «La Segunda Sábado» que “a julio de 2011 la participación de las mujeres era de 27,6% en la Cámara de Diputados (138 diputadas). Como resultado de los comicios de 1 de julio de 2012, en la legislatura que se inició el 1 de septiembre de 2012 la participación de mujeres es de 36,8% en la Cámara de Diputados (184 diputadas)”.

A ello se suma la aplicación del mecanismo de cuotas de género al interior de los partidos políticos, el cual se ha instaurado a través de modificaciones al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE).

En Bolivia el 2014 la mitad de los parlamentarios serán mujeres

En Bolivia, fue la Coordinadora de la Mujer quien ganó un proyecto de US $2,5 millones para avanzar en materia de derechos de la mujer. El objetivo es incorporarlos en las leyes y en el marco de la Constitución.

Katia Uriona, directora de la Coordinadora (que aglutina a 12 organismos), señala que en lo concreto han podido incidir en la aprobación de leyes relacionadas con la trata y tráfico de personas, en la legislación sobre acoso político, así como también en algunos cambios a los códigos de familia, penal y civil que pronto deberán ser aprobados al igual que una ley notarial para definir el carácter de los divorcios.

No obstante, destaca, “lo más relevante es el proceso político y la discusión pública que se ha logrado para llegar a estas modificaciones”

Políticamente también pudieron incorporar criterios de paridad y alternancia en las elecciones “que se van a efectivizar el 2014 cuando logremos una representación parlamentaria de 50% porque así lo asigna la ley”.

Hoy en el Senado un 44% de los representantes son mujeres mientras que en la Cámara de Diputados la fuerza femenina sólo llega al 23%.

Pero además esperan que Bachelet visite oficialmente su país: “Nos interesa que su liderazgo, reconocido y valorado explícitamente por el Presidente Evo Morales, pueda coadyuvar a las acciones de definición política del gobierno”, dice Uriona.

Hillary, una de sus principales partners

La secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, es una de las principales y activas socias de Bachelet desde que asumió en Naciones Unidas.Junto al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, fueron quienes más trabajaron para convencerla de aceptar el cargo, dado que, según se decía en esferas diplomáticas, Bachelet estaba más interesada en encabezar Unicef.

(Fuente: http://www.lasegunda.com/Noticias/Impreso/2012/09/784545/bachelet-la-senora-de-la-onu-balance-al-cumplir-dos-anos-de-gestion y selección de patricia roi jonas)

 

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